Acabo de leer un artículo de Business Insider en el que se predice la muerte de la TV, tal como la conocemos, en 5 años, pasando a formar parte del cementerio ilustre de tecnologías con ejemplos como el fax, la fotografía "analógica", los videoclubs o el teléfono fijo en muchas casas.
Hace ya un par de años que discutía, con un profesor de IESE esta posibilidad: que internet reemplace claramente el tiempo que dedicamos, pasivamente, a "contemplar" la TV. Y eso ya ha pasado con nuestros jóvenes. No hay más que verlos, con un portátil, un iPAD o, últimamente, con un Smartphone (más de las mitad de las interacciones que se producen en redes sociales YA son desde un dispositivo móvil).
Lo cierto es que, personalmente, salvo contadas excepciones (de hecho, la mayoría de las veces los acabo viendo desde internet, por no poder visualizarlo cuando emiten el nuevo episodio) como las noticias o alguna serie, cada vez veo menos la TV. Y creo que eso, a medida que desciendes en la pirámide de edad, es más acusado.
Dice el artículo de Business Insider que 1 de cada 3 casas en USA no tiene línea fija. Eso tiene una implicación enorme allí, dónde la TV llega la mayoría de las veces por cable. Aquí no es así, y el cambio de la TV analógica al TDT ha alargado un poco más la agonía, y acrecentado el negocio económico por complicar el reparto del pastel publicitario (menguante por la crisis).
¿Y qué opciones hay para ver TV en internet? Pues cada vez más (además de las genéricas tipo Hulu, Netflix o youtube): las propias cadenas están haciendo una apuesta muy seria, y cómo decía, yo ya veo cada vez más la TV en internet y no en su formato original... Cuándo puedo y cómo quiero. Y gratis. Y participando (mucha gente vía twitter). Esto está cambiando, y muy rápido...
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lunes, diciembre 05, 2011
lunes, mayo 17, 2010
Internet ha cambiado nuestras vidas...
Al hilo de un artículo que he leído en "Expansión", me he puesto a reflexionar sobre cuánto ha cambiado nuestra vida desde la aparición de internet. Con fuerza empezó a finales de los 90, pero es en los últimos 5 años cuándo realmente ha "calado" y empezado a cambiar determinadas actividades que hacemos, y que ya nunca serán igual... A finales de los 90, había 360 Millones de internautas en todo el mundo. Hoy hay 1.800 millones. Un 25% de la población mundial utiliza internet a diario... Y el tráfico se dobla, se triplica, año tras año. Los operadores somos conscientes de esta tendencia (y problema), aunque la crisis nos hace paralizar inversiones, alegres en otrs tiempos...
Sin embargo, hay actividades que, como decía, jamás serán lo mismo. ¿Quién ante una duda se levanta de su silla a mirar en una enciclopedia? La respuesta está antes en google, y muchas veces la búsqueda lleva al puerto de Wikipedia.
El entretenimiento ya no es lo mismo. La TDT ha fraccionado y dispersado la audiencia de TV en España, empujándola con buen viento hacia internet. Muchos jóvenes ya no tienen TV en su piso. Tienen Internet. Y eso es imparable. Por mucho que se empeñen los anunciantes. Facebook (400 Millones de usuarios en el mundo, imparable en España, todo un fenómeno que no deja de sorprender a los propios de Facebook) ya tiene más usuarios diarios que la mayoría de canales de TDT JUNTOS.
Mis hijos me preguntaban el otro día PARA QUÉ servía esa caja amarilla que hay en la calle (un buzón de correos). ¿Cuándo fue la última vez que lo utilizamos?
Las llamadas "redes sociales" han cambiado nuestra manera de relacionarnos. Ahora llegamos a mucha gente. La geografía ya no es un problema. Podemos hablar, charlar, compartir fotografías y experiencias, e incluso nuestra jornada, con nuestra red de amigos, muchos de ellos JAMÁS los habríamos visto más si la tecnología fuera la misma que hace 5 años. Nuestra vida social se intensifica, se hace más rica, se acelera... Pero debemos aprender a usarlo, nuestra vida virtual no debe invadir y ahogar nuestra vida real y familiar. Este es un reto que tenemos delante, sobre todo ante y con nuestros hijos...
Las compras tampoco son lo mismos. Ante cualquier compra no "trivial", todos buscamos, comparamos, buscamos consejos, comentarios, críticas en internet... La adquisición de un bien de consumo de cierto precio, unas vacaciones, un hotel, un coche... ¡Qué importante pasa a ser este medio, y qué poco se cuida en las empresas! Esto es imparable y todo el mundo debe reaccionar.
La búsqueda de trabajo, la formación (cuánto tiempo perdido durante años para ir a cursos infumables), las relaciones con la administración, etc.
Esto va demasiado rápido. A pesar de ello, como todos los cambios sociales, no toman relevancia producen hasta que un porcentaje elevado de la población se moja en ellos, los early adopters no valen. Pero cuando tu padre te envía una foto en tiempo real realizada con su móvil desde otro país, colgándola en Facebook, o tu abuelo te twittea desde su mecedora en en un pueblo de Teruel, es que algo está cambiando. ¿O no?
Sin embargo, hay actividades que, como decía, jamás serán lo mismo. ¿Quién ante una duda se levanta de su silla a mirar en una enciclopedia? La respuesta está antes en google, y muchas veces la búsqueda lleva al puerto de Wikipedia.
El entretenimiento ya no es lo mismo. La TDT ha fraccionado y dispersado la audiencia de TV en España, empujándola con buen viento hacia internet. Muchos jóvenes ya no tienen TV en su piso. Tienen Internet. Y eso es imparable. Por mucho que se empeñen los anunciantes. Facebook (400 Millones de usuarios en el mundo, imparable en España, todo un fenómeno que no deja de sorprender a los propios de Facebook) ya tiene más usuarios diarios que la mayoría de canales de TDT JUNTOS.
Mis hijos me preguntaban el otro día PARA QUÉ servía esa caja amarilla que hay en la calle (un buzón de correos). ¿Cuándo fue la última vez que lo utilizamos?
Las llamadas "redes sociales" han cambiado nuestra manera de relacionarnos. Ahora llegamos a mucha gente. La geografía ya no es un problema. Podemos hablar, charlar, compartir fotografías y experiencias, e incluso nuestra jornada, con nuestra red de amigos, muchos de ellos JAMÁS los habríamos visto más si la tecnología fuera la misma que hace 5 años. Nuestra vida social se intensifica, se hace más rica, se acelera... Pero debemos aprender a usarlo, nuestra vida virtual no debe invadir y ahogar nuestra vida real y familiar. Este es un reto que tenemos delante, sobre todo ante y con nuestros hijos...
Las compras tampoco son lo mismos. Ante cualquier compra no "trivial", todos buscamos, comparamos, buscamos consejos, comentarios, críticas en internet... La adquisición de un bien de consumo de cierto precio, unas vacaciones, un hotel, un coche... ¡Qué importante pasa a ser este medio, y qué poco se cuida en las empresas! Esto es imparable y todo el mundo debe reaccionar.
La búsqueda de trabajo, la formación (cuánto tiempo perdido durante años para ir a cursos infumables), las relaciones con la administración, etc.
Esto va demasiado rápido. A pesar de ello, como todos los cambios sociales, no toman relevancia producen hasta que un porcentaje elevado de la población se moja en ellos, los early adopters no valen. Pero cuando tu padre te envía una foto en tiempo real realizada con su móvil desde otro país, colgándola en Facebook, o tu abuelo te twittea desde su mecedora en en un pueblo de Teruel, es que algo está cambiando. ¿O no?
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