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jueves, octubre 06, 2011

Homenaje a Steve Jobs

Como a mucha gente, Steve Jobs ha influido muy positivamente en mi vida profesional y personal. Mi primer ordenador personal fue un Apple II, que provocó que luego estudiará ingeniería de telecomunicaciones (después de destriparlo varias veces, acabó sus días como controlador de las luces de un Belén). Luego, hice mi proyecto fin de carrera con una beca de Apple Europe, diseñando un protocolo de comunicaciones multimedia, quién sabe si parte de él luego aportó algo a todas las maravillas de Apple que ahora utilizamos todos. En el año 1997 estuve en la sede de Apple en Cupertino. Eran horas bajas para Apple, aunque empezaba a vislumbrarse su resurrección con los iMacs y su campaña revolucionaria "Think!". Todavía recuerdo un anuncio cerca del Moscone Center en SFO, en Van Ness Avenue, con Einstein como protagonista.


En el año 2000, emprendí una aventura empresarial, creando una compañía de tecnología para startups, con una división de seguridad IT, envuelto en una aureola de Silicon Valley y de la forma de hacer de allí. Fue la época más creativa de mi vida (de momento), y también la más turbulenta. Luego, ya en una filial de Telefónica Móviles, tuve discusiones con mi jefe, admirador de Microsoft. Yo le decía que admiraba más a Apple por su capacidad de cambiar el mundo (año 2002). Y lo que me faltaba por ver... ITouch, IPhone, IPad...


Pero lo que más me admiraba era la capacidad de contar historias, de presentar tecnología a cualquier auditorio. Consiguió aquello que a muchos del sector nos gustaría alcanzar: que una presentación de IT fuera interesante para cualquiera. En este blog, además de ser uno de los tags más mencionados en 7 años de historia, es uno de sus inspiradores.


Acabo con una de las frases que más me ha inspirado, una de las muchas que todos hemos oido en su famoso discurso en el inicio del curso de 2005 en la Universidad de Stanford, sus vecinos en Palo Alto: "Si vives cada día de tu vida como si fuera el último... algún día tendrás razón". Gracias por todo Steve. Descanse en Paz (iPaz).


PD: Anexo un post de este Blog, de abril de 2007, en el que se transcribe el discurso mencionado.

PD2: Otra pequeña joya: un artículo buenísimo de un columnista de Business Week en el que analiza las 10 claves para vender tus ideas al estilo Steve Jobs. Para imprimir y tenerlo en cuenta...

jueves, marzo 19, 2009

La crisis y la Innovación

Parece que muchos estamos de acuerdo que para salir de esta crisis, hay que ser creativo y práctico a la vez, utilizando muchas pinceladas de innovación y otras de esfuerzo y sacrificio. Leo con interés una entrevista al ministro de asuntos económicos de Israel en España, Amos Wohl, en la que afirma que su país, como un nuevo "Silicon Valley", está capeando la crisis mejor, con más optimismo que otros. ¿Cuáles son las claves? Veamos... Hay infinidad de emprendedores. Bien. Pero hay muchos más ingenieros. Y muchos de ellos quieren crear su compañía. Ya hemos unido los dos elementos clave: creatividad y capacidad de emprender. Israel tiene mucha ingeniería en sus venas, y por ello, son capaces de CREAR y DESARROLLAR grandes productos. Además, muchas multinacionales del sector IT aprecian esta capacidad: Intel, Microsoft, Cisco, HP, etc. han establecido allí centros de investigación. Y eso se nota. Pero además, la inversión en educación es muy elevada. Y su capital intelectual crece año tras año. Son de los primeros países del mundo en patentes, y en prestigio... Pero tienen mecanismos para llevar las buenas ideas a la práctica. Hace años crearon el CSO, el Chief Scientist Office (como el CDTI español pero en grande). Si crees tener una buena idea o producto, la evalúa un comité científico, y si la ven factible, le proporcionan hasta el 60% de la inversión, como una subvención condicionada al éxito. Si triunfa, deben devolver el dinero, si fracasa, todo el mundo pierde. Esto permite financiar proyectos con capital semilla (seed capital) en sus inicios (early stage) muy arriesgados, iniciativas en las que un capital riesgo no invertiría (y como están las cosas ahora, menos). Por ello, el tejido de empresas innovadoras crece año tras año en Israel, porque cada empresa no está aislada y se aprovecha de esta caldo de cultivo de innovación en el que los ingenieros son felices y se desarrollan creciendo profesionalmente. Porque, insisto, ya lo he dicho en otras ocasiones, no hay más ingenieros en España porque NO HAY PROYECTOS EMPRESARIALES INTERESANTES en los que trabajar...